La siguiente historia no es de mi invención. La tomo prestada y la adapto al fin que me interesa: alertar del intútil juego al que algunos astrólogos se sienten atraídos y mediante el cual “seducen” a las personas que buscan su auxilio.
La buena o la mala suerte son juicios que atrapan solo a la persona que no puede asumir la responsabilidad de sí mismo y del destino que le toca cumplir. Juicios que solo brotan de la ignorancia y a ella nos abocan como la historia nos muestra a la perfección.