Dirección y guión: Isabel Coixet (2009)
Festival de Cannes, selección oficial. Preseleccionada para representar a España en los Oscar.

El espíritu zen del pueblo japonés logra en esta película de la directora catalana brillar en cada fotograma de la película. Los sonidos, los silencios, las imágenes, la textura de las tramas y el ritmo de la narración configuran un mosaico de sensaciones, un mapa de un Tokyo hipnotizante, casi onírico.

Historia de amor e intriga cuyo clímax incluye la ofrenda del don más preciado, la propia vida, es el medio por el que Coixet, en un impresionante ejercicio de estilo, nos muestra su capacidad creativa y la intensidad con la que ha asimilado el alma de la ciudad de Tokyo, cuya frialdad casi inhumana se nos aparece, bajo sus ojos, desprendiendo una sutil, extraña y cautivadora belleza.

El encuentro de David (Sergi López) y una mujer de frágil apariencia, Ryu, que esconde su profesión bajo la apariencia de vendedora en un puesto de un mercado, ambos pertenecientes a dos razas y a dos culturas ajenas, se ven obligados, por los designios de un poderoso empresario que quiere vengar la muerte de su hija, a un encuentro mortal, pues ella, asesina profesional ha recibido el encargo de matarle. La historia de intriga, llena de sensualidad, acaba transformándose, por la fuerza del amor, en una sublime historia de sacrificio.

Sergi consigue imprimir una fuerza especial a su personaje, un español emigrado negociante de vinos, rudo pero enamorado, desconsiderado pero sincero que en Japón encuentra a su destino.

Armando Rey ®