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Cáncer

Armando Rey - ® 1989

Cáncer queda inaugurado por el solsticio de verano. Solsticio (de sol stare) representa el momento en que el sol desde el punto más elevado de la eclíptica parece pararse (stare) para luego iniciar un retroceso. Inaugura con ello el acortamiento de los días y la experiencia del signo de Cáncer.

La fase evolutiva de Cáncer supone enfrentar la paradoja de que el avance implica un movimiento de retroceso al que acompaña la aparición del solsticio veraniego. En Cáncer signo de agua, la Vida revela su cualidad de fluido vital: "Nadie se baña en el mismo río dos veces" afirma Heráclito, el filósofo oscuro.

En la fase Cáncer es necesario pararse para confrontar ese trasfondo, generalmente invisible que subyace y motiva nuestros actos, constituído por un mundo de sentimientos, anhelos, temores, necesidades emocionales e instintivas. De ahí surge el río de nuestro destino. El movimiento hacia atrás del cangrejo se relaciona con la íntima conexión que todo destino tiene con el pasado, con lo que quedó atrás en el camino, pero que desde allí sigue teniendo un papel en nuestra vida. Los psicólogos lo llaman el inconsciente. Otros lo llaman la Memoria.

El acortamiento del día signifca el lento resurgir de la fuerza de la noche y curiosamente es de noche cuando el pasado ejerce en nosotros su más claro y evidente influjo: cada día regresa a nosotros en forma de sueños por ello seguimos soñando con los padres, hermanos, familia, etc. Este mismo pasado habita, mucho tiempo después, en las fantasias e íntimos anhelos que pueblan la vida emocional.


El cangrejo regresa para confrontar. De la confrontación puede surgir el conocimiento y la la liberación de las ataduras y apegos afectivos. Si el lenguaje de Géminis, el signo anterior, es por necesidad, racional y conectado con la exterioridad, con Cáncer surge todo un universo interior de naturaleza arcaica cuyo vehiculo y lenguaje es el sueño. Ese universo tiene como "fons et origo", el agua original, el agua madre de toda la vida. El signo de Cáncer tiene la Luna como planeta regente. Es el arquetipo de la Madre el que desde la savia vegetal hasta la leche materna conecta toda forma de Vida a una fuente comun.
En la fase Cáncer es el momento de buscar la fuente para beber y alimentarnos de ella. Esto puede tomar diversas, formas, pero siempre dicha fuente la hallamos en un lugar común: la vida intima que, como el cangrejo tiene lugar bajo el caparazón de nuestras actitudes superficiales y cotidianas. Vida que está destinada a albergar, en cada uno de nosotros, aquellos aspectos más cambiantes (agua), oscuro (noche) e irracionales (mundo emotivo) alojados tan profundamente en la intimidad del sujeto que casi siempre escapan al arbitrio de su propio creador. Por eso el sueño se nos aparece como la expresión más secreta e intima de nosotros mismos.

En la vida de las personas con el símbolo de Cáncer activo o acentuado aparecen estos temas con tal intensidad que la persona, por mucho que esté inmersa en una mundanidad ajena a los avatares del alma y su mundo interior, tarde o temprano, ha de acabar valorando, escuchando y dar justa cabida a estas dimensiones oscuras pero nutrientes, incomprensibles en su totalidad pero que revelan una inmensa sabiduría.


 
La Gran Madre


El tema mitico por excelencia en el destino de Cáncer es el de la Gran Madre, Resulta curioso comprobar como la mayoría de personas que tienen en el signo de Cáncer al sol, la luna o el ascendente han sido los primogénitos, los benjamines , por lo menos, ha pasado bastante tiempo entre su nacimiento y el de sus hermanos. Cualquiera de estos casos tiene el mismo significado simbólico y psicológico; el niño recibe un "especial" cuidado y una dosis de atención y cariño muy fuerte, por ello la relación que establecen con la madre ya expresa las líneas de fuerza básicas de su destino. Destino que ha de habérselas repetidas veces con el poder y la fascinación que ejerce este arquetipo. En la medida que el niño Cáncer no aprende a discriminar emocionalmente entre su madre como persona y su madre como representantante de tal fuerza arquetípica, vive una relación con ella en la que el poder del arquetipo no sólo impide toda vincualación madura sino que, debido a la fuerte dependencia emocional que experimenta hacia ella, más tarde repetiriá compulsivamente en su vida y relaciones este patrón de conducta emocional. Inicia un camino sustitución simbólica de la madre biológica por otras que cumplen su metáfora y su papel.

Convierte en madre sustitutiva a su pareja, amigos, grupo, patria, iglesia, secta, etc. o bien, se transforma en una supermadre que ha de cobijar a todo desamparado. El resultado de ello es el miedo. Un miedo a la Vida que el no cuestionamiento de las dependencias hace que se exprese en una permanente búsqueda de regazos en los que cobijarse, en tales condiciones considera a los demás sólo como objetos que han de satisfacer las propias necesidades emocionales. Surge de ahi un peculiar egoísmo en la esfera del sentimiento: la tiranía sentimental por la que se esclaviza sutilmente a los demás con maniobras que sólo estimulan las dependencias y apegos afectivos.

Por contra, en Cáncer aprendemos a cuestionar los apegos y esa fuerte fijación que la proyección incondicional de la madre ha creado en todos nosotros y especialmente en las personas cancerianas, en la fase Cáncer se descubren aspectos esenciales de la existencia: todas aquellas dimensiones del sentimiento humano que actúan como fuente de Vida y nutrición respecto a uno mismo y los demás. Los sentimientos son una fuente de alimento infinitamente superior que la consideración exclusivamente fisico-quimica de los alimentos.

Para todos, Cáncer es la puerta de entrada al alma. Los momentos en que dicho simbolo esta presente en nuestras vidas son aquellos que representan una iniciación en sus misterios. Momentos para descubrir la realidad del alma: sus necesidades, sus poderes y sus leyes, para asi poder convertir la propia existencia en un jardin cuyas plantas se riegan diariamente con el agua de su manantial. Agua cuyo cauce está compuesto casi exclusivamente de sueños, los deseos más íntimos y las fantasias más rebosantes de belleza y cualidad creadora.

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