
He constatado innumerables veces como los tránsitos de Júpiter coinciden con que el nativo tiene sueños importantes, a veces, *grandes sueños*. Júpiter, el Gran Benéfico, regente de Piscis y Sagitario, es el dador de visión ysignificado. Así, los sueños, los mitos, las imágenes proféticas, las visiones son los dones a través de los cuales ejerce su labor benéfica (ampliando la visión y la comprensión) e integradora al permitir síntesis y conexiones de significado entre eventos aparentemente inconexos de la vida.
Así ayuda a reintegrar, re-ligar al sujeto consigo mismo y con su destino ofreciéndole una visión renovada y esperanzadora de su propia identidad y del significado de sus experiencias.
Este trabajo pretende ilustrar "in vivo" lo ocurrido a una alumna-paciente en su retorno de Júpiter. En la transcripción de las sesiones de trabajo he intentando preservar al máximo la fidelidad de lo acontecido, viéndome obligado a descartar mucho material, vivencias y matices que hasta cierto punto pueden crear, en el lector, una sensación parcial del proceso. En todo caso es un riesgo calculado pues prefiero eso a un redactado más formal, académico o exhaustivo que me hubiera aburrido a mí y de seguro al lector.
Hace poco inicie un taller de sueños. Uno de los participantes, era Celia (5/1/1963; 9:00 GMT; 19N17; 99W09), una bella mujer, soltera y sin hijos. Desde el primer día note que tenía un interés extraordinario en el tema. Totalmente alerta a lo que yo explicaba parecía sorber cada una de mis palabras. Al final de una de las primeras sesiones se me acerca y me dice lo maravillada que está y lo que le interesa la manera en que trabajo y abordo los sueños.
Al poco y también al finalizar otra sesión del taller me pide una consulta individual. Quedamos no sin antes solicitarle yo sus datos de nacimiento, pues me gusta, en cualquier faceta de mi actividad profesional, disponer de la carta astral de las personas con las que trabajo. Quedamos para un día, acude a la cita y me empieza a contar su historia.
Resumen de la primera sesión:
Licenciada en Ciencias de la Comunicación, Celia, me explica lo difícil que fue para ella siempre la escuela, no podía más que ser una rebelde (Mercurioen Acuario en la III).
"¿A qué te dedicas?"
" A bailar, en un night club topless - me espeta- dejándome un poco descolocado, pues no esperaba tal incongruencia (Piscis - baile- en la V regida por Neptuno en Escorpio en la I).
"¿Te gusta?" le pregunto. "No," me contesta decidida, "de hecho, siento repulsión por la mayoría de clientes y tengo problemas con mis compañeras de profesión pues no entienden mis reacciones y me ven como a un bicho raro."
"Y ¿porqué lo haces, si te sientes tan fuera de tu ambiente?" indago.
"Por dinero, ganamos mucho en propinas," responde, "lo que me permite trabajar seis meses y descansar otros seis y, aún más, con lo que ahorro pronto podré comprarme una casa, que para mí es lo más importante de todo, siento que cuando tenga una casa mía me sentiré mucho mejor " (Saturno en la cúspide de la IV, Júpiter en la IV).
"¿A que te gustaría dedicarte algún día? le planteo para indagar sobre su motivación vocacional.
"Me gusta la comunicación" - cuenta divertida - "ya trabajé en una cadena de televisión dirigiendo un programa" (Sol en Capricornio en la III), pero pronto me cansé porque me parecía muy convencionales los contenidos y los mensajes al público (Mercurio en Acuario en la III)".
"¿Y que puedo hacer por tí?" le pregunto para intentar clarificar el motivo de la consulta que extrañamente aún no me lo había dicho...
"No sé," contesta con vaguedad "extraño poder hablar de cosas interesantes pues en mi ambiente no encuentro a nadie, además... ya he hecho psicoterapia dos veces pero por poco tiempo y me gustaría hacer contigo una terapia aunque ya estoy yendo a una curandera que me hace limpias y siento que me ayuda"
"Entonces ya sabes de lo que se trata y lo que implica" -le comento tratando de aclararle que una terapia no es una conversación entre amigos.
"Si, ya sé" me responde un poco nerviosa y cambiando de posición creándome la sensación, con su nueva postura corporal, de que se cierra o pone distancia.
"Las dos terapias fallaron porque el psiquiatra y el psicólogo que tenía acabaron haciéndome proposiciones," me dice con voz nerviosa y tensa...
Paso a explicarle los requisitos y exigencias para hacer una psicoterapia y quedamos en que se lo pensará y ya me comunicara lo que decida. Acaba la sesión y yo me quedo con una sensación de que fue un encuentro en algún sentido fallido, no se abrió lo suficiente, "pero en cualquier caso" - me dije a mí mismo- "por eso viene porque tiene estas dificultades y después de sus pasadas experiencias terapéuticas no me extraña, o sea que ya veremos como se desarrollan los acontecimientos".
En la próxima sesión del taller de sueños trabajamos un sueño de ella, mejor dicho varios sueños de una misma noche, de los cuales transcribo un resumen:
1. "Un hombre gordo me sigue y me dice que le gusto, le contesto que a mí me disgusta mucho y que lo encuentro ridículo, se aleja apenado... ahora estoy en el trabajo y un cliente me paga con dinero que no tiene valor porque esta caduco...
2. Alguien me dice que abra una caja-armario y vuelvo a encontrar allí dinero viejo sin valor...
3. Ahora me encuentro en una piscina el agua fluye a través de un embudo que se cierre pues siento temor, aparece una amiga que me dice que hay peligro, pero es tarde, una ola muy grande se acerca, nos cogemos de la mano mi amiga y yo y la ola se nos echa encima...
4. Estoy en la calle sola veo un bebé que es como un monstruo, siento asco pero me acerco a acariciarle, aparece una mujer que se acerca a mí y pienso "ahora la gente se acerca a mí porque voy a una curandera que me ayuda".
A continuación resumo lo que nos ocupo caso dos horas de intenso trabajo grupal. Aclaro con antelación que el significado adscrito a los símbolos oníricos no son extraídos de ningún diccionario sino de las propias asociaciones de la soñante.
Usualmente hay una curiosa conexión entre los varios sueños de la misma noche.
A veces, como en esta ocasión, y simulando la estructura del teatro clásico griego, la conexión adopta la forma de: Sueño 1 describe el síntoma o problema, sueño 2, los antecedentes, sueño tres la crisis y sueño 4 la lysis o el desenlace. También en general el significado formal de esta estructura es:
Ahora tienes este problema (sueño 1), porque antes paso lo que paso (sueño 2), todo ello conduce a una crisis (sueño 3) cuyo desenlace se refleja en el sueño 4. Usualmente cuando la persona tiene el sueño está en la fase tres, inaugurándola o ya de lleno en ella. Asi pues la fase 4 o el último sueño tiene un valor pronóstico, o profético como se quiera.
Veamos.
Sueño 1: aparece un tema de rechazo al hombre gordo (Júpiter) en un ambiente de night club, baile, etc. (en Piscis). Con ello brota la señal de su problema de relación con los hombres y que en su caso se expresa como problemas de trabajo también. La expresión de este en su tema natal está, para mí, en la oposición Luna en la VII opuesta a Neptuno en Escorpio en I. Esto es, ella en topless seduce (Neptuno en Escorpio en la I) al otro (Luna en VII) Luna que está muy condicionada por el sextil con Júpiter que desde el fondo oscuro de su casa IV parece inundarla de fantasías e influjos inconscientes.
Según mi experiencia los planetas en la IV son siempre, o casi siempre, problemáticos pues actúan como un deus absconditus, un complejo inconsciente que tiñe aquellas situaciones reflejadas por los planetas que aspecta en particular y en general todas las expresiones emocionales y las situaciones que amenazan el sentimiento de seguridad de la persona.
En este caso Júpiter desde la IV hace un trígono y un sextil a la oposición Luna-Neptuno, permeando con su influjo a la receptiva luna, al aún más receptivo Neptuno y a la imagen inconsciente de ese otro que se acerca a mí (casa VII). Por supuesto también podemos ver en esta símbolo del sueño la presencia oculta del padre (Júpiter en IV) (más adelante nuevas claves sobre esto).
Básicamente las imágenes aluden a un tema de un rechazo de la madre (Luna en la VII opuesta a Neptuno en la I) que se revela en el embudo que se cierra (pecho que no da leche) y en la caja-armario con dinero caduco, que ella había interiorizado como una repulsa a una parte de ella misma. O sea un aspecto de ella -identificado con la madre- rechaza y expulsa a otro aspecto de ella -identificado en el sueño el hombre gordo y el cliente.
Este hombre gordo rechazado simboliza, a su vez, un potencial masculino de su ser no integrado. La expresión psicológica y existencial de este rechazo se revelaba en su falta de interés por desarrollar su profesión y/o una actividad a la altura de sus posibilidades y educación.
El dinero sin valor refleja la falta de autoestima a la vez que lo poco que le valía el trabajo que hacía.
El sueño dos y parte del 3 revelan en el símbolo de la caja armario (caja : recipiente, contenedor, claustro materno y armario: memoria, pasado, etc) y en el embudo (pecho) que se cierra, las tempranas raíces maternales del conflicto: una madre rechazante. El sueño tres añade las consecuencias de su mecanismo de defensa: cerrar el embudo por temor alude a su cerrazón emocional cuando siente temor (agua: sentimientos). Esto la lleva tarde o temprano a tener que vivir la inundación. Tema típico de los momentos en que algo destapa el potencial de sentimientos encerrado, controlado y el sentimiento se desparrama, inunda la vida entera.
El último sueño nos trae el mensaje esperanzador. Después de la crisis si eres capaz de dejarte sumergir por ella, cosa rara puesto que generalmente los sueños de este tipo muestran reacciones de huir, ponerse a volar, subir a la azotea , etc. frente al embite de la ola, aludiendo a los métodos inútiles y estériles con los que usualmente pretendemos burlar al destino: volar = racionalizar, refugiarse en la mente (aire) para desconectar del alma (agua) pero que el sueño muestra que Celia es capaz de afrontar la inundación sin huir.
El resultado esperanzador de tal actitud se ve el sueño 4, el hombre gordo antes rechazado aparece ahora como bebé aún feo pero que ella ya es capaz de acercarse. El bebé es su propio potencial creativo (Júpiter rige la V casa del bebé creativo). Y aparece la madre transformada ( de pecho que se cierra a figura auxiliadora en la imagen de la curandera) y su descubrimiento de que la gente se le acerca.
El trabajo sobre este sueño afecta mucho a Celia, la cual a los pocos días me llama para decirme que por motivos laborales ha de trasladarse a otra ciudad, y quiere verme para despedirse. La cito de nuevo y cuando nos encontramos me dice muy emocionada:
"Me ha pasado lo último que hubiera deseado, Armando, el jefe me obliga al traslado de ciudad a pesar de mi oposición, y yo estoy sufriendo horrores porque no puedo evitarlo y por nada del mundo hubiera querido dejar el taller de sueños..."
Echo un vistazo a su Carta y me asalta a la vista que en este preciso día y momento Júpiter está en el mismo lugar que estaba en su nacimiento, esto es está bajo el álgida del retorno de Júpiter (el anterior sueño también pues lo había tenido pocos días antes).
"¿Y tú crees que es por causalidad que ahora te pase esto?," le pregunto, mientras le doy vueltas a como se podía expresar tal situación en teoría benéfica si ella parecía sufrir mucho, de pronto se me ocurre preguntarle:
"¿Tuviste algún sueño" a lo que replica instantáneamente y con los ojos muy abiertos: "Sí, un sueño muy raro y angustioso!" mientras percibo que la excitación emocional le sube rápidamente.
Sueño 1. Voy en un coche conducido por mi padre...
Sueño 2. Estoy en un planeta desconocido, delante de mí hay una puerta a otra dimensión, también hay un ascensor, al lado del ascensor veo un alienígena, una gente se acerca y le coge miedo a este ser y se sube al ascensor, me dicen que suba con ellos pero yo no le tengo miedo y me quedo...
Sueño 3. Estoy en la casa en la que vivía cuando adolescente, papá me persigue sexualmente, huyo corriendo de habitación en habitación, él está borracho... de repente estoy en la casa de mi primera infancia veo a mi padre en el baño que se masturba, siento mucho asco y repulsión.
Sueño 4. Veo una mujer alicaída, muy delgada, algo malo le pasa...
Antes de entrar a trabajar el sueño le comento acerca de su Júpiter natal "Qué curioso que justifiques" -le digo- el estar en un trabajo que no te gusta por que quieres tener una casa de tu propiedad, es como si te sintieras sin fundamento y crees que el tener la casa te dará algo que yo personalmente te cuestiono que lo consigas de este modo".
"¿Qué quieres decir? - pregunta ella sin entender bien a lo que me refiero.
"Mira," añado "tienes a Júpiter y Saturno en la IV, estos son los planetas más grandes del sistema solar, es decir, tienes un gran fundamento que ya te sostiene, se trata de que lo descubras en tí".
Me viene a la mente en este momento el recuerdo de un libro. Le digo "te recomiendo que leas un libro, se llama -La ayuda de los sueños- de Henry Reed, te lo recomiendo porque es un libro lleno de vida y no teorías estériles, en él su autor, psicólogo de profesión, interesado en los sueños desde una perspectiva científico académica y alcohólico por mas señas, relata como los sueños le ayudaron a librarse de su vicio y le cambiaron para siempre jamás el enfoque desde el que los trabajaba. Cuenta que llevaba muy mal ser alcohólico y psicólogo a la vez, que escondía su vicio a todo el mundo y se sentía muy culpable porque nada podía hacer para superarlo. Un día tuvo un sueño en el que veía aun Señor anciano que irradiaba una luz muy especial y vió que al lado del anciano había una botella de vino vacía y tirada al suelo. "Como se atreven "-pensó para sí Henry - "a beber y dejar una botella al lado de esta persona que desprende tal poder" A lo que le contesta el anciano, leyéndole el pensamiento: "No te quejes ni lo juzgues así, puesto que yo mismo le puse la botella al alcance. Esta botella es el señuelo para que algún día venga a mi" -. despertó del sueño sintiéndose terriblemente mal al entender que sus severos juicios hacía el que tiro la botella, eran los mismo que se autoaplicaba, y que inútiles eran a juicio del Anciano Sabio.
En otro sueño posterior Henry se vió a sí mismo como un niño pequeño, su abuela se le acerca y le arrebata de un manotazo la botella de vino con la que estaba jugando diciéndole "dame la botella, con estas cosas no se juega!"
Después de estos dos sueños Henry cuenta que nunca más volvió a beber"
Celia que me había estado escuchando pasmada me dice "Y yo que siempre había odiaba a mi padre por beber"
Le contesto "Si igual que Henry y que todos los alcohólicos que se odian a sí mismos por el vicio que tienen, y seguramente tu padre también se odiaba a sí mismo".
"Nunca lo hubiera imaginado" - me dice pensativa.
"Además - le digo, recordando en aquel momento algo que inmediatamente sentí que de seguro le golpearía- "conoces a Anais Nin?
"¿Sí, la escritora," me contesta.
"Sí y sabes que es lo que confesó públicamente en uno de sus diarios?"
¿No sé...qué?" me pregunta
"Pues que las mejores experiencias sexuales eran las que había tenido con su padre".
Al oir esto Celia dio un respingo involuntario, abrió la boca de par en par y me dice fuera de sí -"¿Cómo es posible?"
Le digo "Mira Celia, Freud se equivocó en muchas cosas pero en no en todas y una de ellas fue el descubrir que el tabú del incesto, que es uno de los
mayores que existe, si existe es porque es un intento de controlar uno de los deseos más grandes que existe también"
"Yo nunca deseé a mi padre" me contesta en un exabrupto.
"Yo no sé lo que te pasó a tí pero te puedo asegurar que muchas niñas, no en la adultez, pero sí en la edad en que padre es un dios y la niña, un puro trozo de naturaleza espontánea, siente una pasión muy intensa por él. Pasión en la que todo está unido, desde los instintos-impulsos más primarios a las experiencia espirituales-ideales más elevadas. Claro que tal pasión tiene los días contados usualmente pues el tabú del incesto se encarga de desterrarla
Del escenario vital y de la memoria consciente."
"Te diría aún más" le añado, "Jung afirma que la unión sexual Padre-Hija cuando es vivida y entendida correctamente, es una experiencia arquetípica muy significativa pues en el plano simbólico tal experiencia alude a la unión de un principio femenino la hija con uno masculino, el padre. Esta unión se traduce psicológicamente como un despertar en la persona la dimensión de lo impersonal o de lo transpersonal. La hija se ha de unir al Padre entendido como un dejarse fecundar por el Logo spermatikos: la semilla-germinal del significado, la Palabra viva."
Le aclaro que Júpiter-Zeus, en la mitología, tenía una necesidad intensa de fecundar a la primera fémina que estuviera al alcance, simbolizando así el poder fálico-espiritual que, unido al principio femenino, pone al alcance de la mujer la llamada a la vocación y la guía en el camino a descubrir su propia independencia. O el surgimiento de un interés en la mujer de hacer algo en la vida más allá del papel conferido socialmente como esposa-madre de familia, etc. Así como reconciliarse con el Arquetipo Materno abre puertas a la autoaceptación, esto es, a la propia alma, el Padre arquetípico reina sobre la vocación entendida como la conquista de la independencia de espíritu necesaria para poder descubrir y llevar a cabo la tarea para con el mundo.
"Por supuesto" le aclaro a Celia, "que no te estoy diciendo que Anais Nin hiciera bien, no es mi papel juzgarla ni a ella ni a nadie, lo que te quiero comentar es que con la huída del contacto con tu padre, te condenas a unas consecuencias negativas, mira como acaba el sueño: una mujer alicaída que algo malo le pasa."
"Te he de contar algo" - me dice visiblemente emocionada "acabo de recordar algo de mi infancia, recuerdo que mi padre entraba mi habitación, borracho, y me pedía acostarse conmigo... yo me negaba, pero... no recuerdo si alguna vez lo hizo...."
"Tu padre estaba poseído por el mismo arquetipo Júpiter, es decir tenía una fuerte necesidad de fecundar pero no podía mas que vivirlo a nivel literal, este fue su error fatal".
Aclaro aquí que según mi experiencia, los planetas en la IV (casa del padre) aluden a una especie de herencia simbólica, es decir el mismo arquetipo, o energía planetaria, afecto y/o poseyó al progenitor en su destino.
"De hecho, el primer sueño te revela que el que conduce el carro de tu vida es tu padre, esto podría significar que este tema de la historia con tu padre tiene un poder desorbitante, puesto que el carro debería ser conducido por tí".
Me viene en mente, en este momento, una visión del patrón repetitivo que está viviendo en su vida..
"Mira, tus clientes con la copa en la mano (Júpiter) en un night club (sexo) los terapeutas que acabaron con proposiciones sexuales y seguro que otras experiencias similares, te remiten al mismo misterio de tu destino..." (Júpiter en Piscis opuesto a Plutón). "Un misterio que más que afrontar hasta ahora has eludido, como tu sueño cuenta en la escena de tu huida desesperada del acoso sexual de tu padre"
Celia, totalmente sumida en sus recuerdos y visiblemente emocionada se queda callada por unos instantes...
"En realidad mi vida es una huida constante, ahora me doy cuenta, siempre acabo yéndome, siempre..."
"El segundo sueño" le digo "me hace pensar que estás en peligro y tú ni te enteras, el planeta y el alienígena me sugieren el ambiente de trabajo en el que estás que es totalmente alieno a ti y tu falta de miedo aquí me suena más a imprudencia que a coraje pues siento que deberías hacer caso a esta gente y subir al ascensor que alude a un camino de evolución (ascensión) y apartarte del alienígena... recuerdas el sueño del cliente que te paga con dinero caduco?"...
"Sí," me dice con voz triste y en el momento en que los ojos se le humedecen.
"Además , esta situación repetitiva, estás ahora repitiéndola conmigo..." le aclaro
"¿Cómo?, Eso sí que no!," me dice casi gritando...
"Recuerdas que vinistes a despedirte justo cuando me habías pedido ayuda?.
Tienes que saber que ahora estoy representando para ti este padre, simplemente por el rol que juego en nuestro encuentro. Fíjate al principio cuando descubres el taller te brota el deseo de mí, no en un sentido personal, claro sino arquetípico, te enamoras de la visión que me sustenta en mi trabajo. Esta es la visión del Padre Arquetipico que te ha de fecundar, pero este mismo proceso esta teñido de tus pasadas experiencias con tu padre carnal, el cual falló en su tarea de fecundarte espiritualmente. Así que cuando sientes el deseo acto seguido huyes... Tu cambio de residencia por motivos de trabajo explican lo superficial de esta historia, en el fondo es una reedición de una situación muy antigua de tu vida, como el sueño te muestra".
Celia empieza a gemir hasta que un torrente imparable de lágrimas hacen presa de ella (la ola del sueño?).
Un silencio intenso se impone, su lloro ahora ya silencioso asemeja la liberación de algo contenido durante mucho tiempo en su vida,
"Ahora bien, yo juego el rol de tu padre pero no lo soy, por tanto no voy a cometer los mismos errores que él y otros (terapeutas, clientes) que le imitaron. Uno: intentar vivir el coito-fecundacion al nivel literal; un proceso que solo puede y debe experimentarse en el plano abstracto, pero no por ello menos intenso y real del símbolo. Dos: dejarte ir y contentarse con la masturbación."
Celia abre los ojos, me mira intensamente y me parece adivinar un nuevo brillo de esperanza
"No te voy a dejar ir, no en un sentido literal, te insisto, sino con el argumento de pedirte que, por lo que más quieras, hagas un esfuerzo para impedir que la compulsión, el patrón repetitivo te domine una vez más y acabes en tocata y fuga, esta vez debes hacer una decisión consciente. Consciente porque ahora entiendes lo que se pone en juego: aceptar tu deseo de ser fecundada por el Padre y entregarte a El, de ahí... de tu entrega a una visión puedes hallar el fundamento que te brinde una supremo y benéfico sentimiento de pertenencia y seguridad (Júpiter en casa IV), este sentimiento redundará en el descubrimiento de tu vocación (Saturno en la IV)".
"En última instancia, concluyo "Júpiter poderoso en su signo te plantea un reto: una inmersión en las aguas del recuerdo para lograr, la aceptación total de lo que pasó y el perdón (Piscis) fruto de una comprensión que disuelve toda cadena, brindándote en tu caso, un fundamento perenne (IV)."
Algo se rompió del maleficio, creo yo, puesto que a los pocos días me llama y me informa en tono alegre que decidió no huir, seguir en contacto con el taller de sueños y me pidió una lista de libros para leer...
