¿Soy yo quién anda, esta noche,
por mi cuarto, o el mendigo
que rondaba mi jardín,
al caer la tarde?...
Miro
en torno y hallo que todo
es lo mismo y no es lo mismo...
¿la ventana, estaba abierta?
¿Yo no me había dormido?
¿El jardín no estaba verde
de luna?...El cielo era limpio
y azul...Y hay nubes y viento
y el jardín está sombrío...
Creo que mi barba era
negra...Yo estaba vestido
de gris...Y mi barba es blanca
y estoy enlutado...¿Es mío
este andar? ¿Tiene esta voz,
que ahora suena en mí, los ritmos
de la voz que yo tenía?
¿Soy yo, o soy el mendigo
que rondaba mi jardín,
al caer la tarde?...
Miro
en torno...Hay nubes y viento...
El jardín está sombrío...
...Y voy y vengo...¿Es que yo
no me había ya dormido?
Mi barba está blanca...Y todo
es lo mismo y no es lo mismo...
Juan Ramón Jiménez
Los viejos deberían ser exploradores.
T.S. Elliot
He tomado prestada la frase del famoso literato y filosofo Ciorán porque cada vez que presto atención a Saturno una imagen acude presta centrando mi atención, veo a Saturno flotando suavemente sobre un inmenso océano, asi de ligero es, pues según afirman los físicos y astrónomos, la densidad del planeta es tan baja que flotaría en un medio líquido como el agua. Y siempre me quedo pensando: ¡qué curiosa contradicción entre esta cualidad física del planeta y sus cualidades astrológicas tradicionales o mejor dicho típicas: más pesado que el plomo, maléfico, duras responsabilidades, límites frustrantes, etc., etc.!
Claro que las contradicciones constituyen el meollo más preciado de todo símbolo y precisamente éstas son una barrera casi insuperable para muchas mentes cartesianas que no pueden tolerar la tensión inherente en ellas. Es necesario un espíritu minimamente templado y centrado para poder abarcar sus extremos sin salir dañado, confundido o atemorizado por su fuerza.
Si Saturno es maléfico, es maléfico y se acabó, además eso lo demuestro científicamente con unas cuantas estadisticas y asunto concluido. Esta es la actitud típica y cuanto menos furtiva y empobrecedora con la que usualmente se convierte al simbolo en un mero concepto más, sujeto, mas bien esclavo, de la madre de todo sistema conceptual: la dualidad.
Tenemos una imagen colectiva de lo saturnino que concuerda con la mala fama con que muchos astrólogos enmascaran su magia. Por ejemplo, la imagen colectiva, social y para muchos personal que tenemos de la vejez, esa fase de la vida llamada hoy de un modo bastante hipócrita “la tercera edad”. La industrias de cosmética y de cirujía plástica saben mucho de ello: tememos a la vejez como al peor de los males. La vejez sinónimo de senilidad, arrugas, achaques y rigidez. La vejez (Saturno) como lo totalmente opuesto a la juventud (Júpiter) tan opuestos como lo maléfico se opone a lo benéfico
Saturno exige la liviandad, sus efectos maléficos no son más que el recordatorio de nuestra falta de atención a lo permanente, estamos usualmente enfocados en prestar atención a lo superfluo, lo banal y lo impermanente. Saturno rige el Tiempo y por tanto ama la Eternidad, refleja por ello aquella parte de nuestro ser sedienta de infinito y que sabe que solo viviendo dentro del tiempo pero con la atención fija en lo que en cada segundo se pone de manifiesto de aquello que escapa al devenir, aquello que no crece ni mengua con el paso del tiempo, se complace.
Saturno nos obliga a asumir nuestra responsabilidad en relación con el infinito y Saturno nos enseña que el único modo de asumir dicha responsabilidad es plasmándola en el tiempo, desde el tiempo y con el tiempo como nuestro aliado. Por eso en muchas culturas el anciano sugiere la infancia recobrada, símbolo no de lo caduco sino de lo persistente, durable, lo que participa de lo eterno.
No será que en el corazón de las frustraciones, limitaciones y depresiones *causadas* por el viejo planeta se esconden el tesoro de la ligereza, la frugalidad y la sencillez necesarias para ponerse a disposición del llamado vocacional. Esa tarea que nos fue asignada desde la eternidad y que solo uno puede y debe cumplirlar y que representa esencialmente la culminacion de nuestro proyecto vital.
Saturno el séptimo planeta y Capricornio el décimo signo,además, encuentra su exaltación en el séptimo signo,Libra. Son el 7 y el 10 números que anuncian la completitud, mejor dicho la culminación del proceso que se inició en el primer destello de chispa fogosa ariana. Y esa culminación o el camino que nos lleva a ella, que a ella nos acerca, mal y que le pese a nuestro ego, es la magia saturnina por excelencia.
Es interesante resaltar como se enriquecen mutuamente los símbolos al ser interrelacionados, veamos:
Saturno se relaciona simbólicamente con algunos símbolos del venerable I Ching: la merma (hexagrama 41), la restricción (hexagrama 60) y si nos enfocamos en el Tarot hallamos unas sugerentes equivalencias en la carta 9, el Ermitaño, como más adelante se verá en uno de los casos prácticos que expongo.
Carol K. Anthony presenta el siguiente lema en relación al hexagrama 41:
“Hay que sacrificar los sentimientos a los que estamos apegados, como el deseo, el afecto, la repulsión, la negación, la enajenación o la irritación, por el bien de todos”[1] Sus comentarios al hexagrama defienden las ideas de sencillez, modestia. Por su parte la version de Wilhelm[2] enfatiza en el dictamen:
“La merma unida a la veracidad obra elevada ventura, sin tacha” (pag. 243).
Signo vinculado al comienzo de la decadencia, siendo ésta a su vez considerada como el mediato comienzo del florecimiento, esto es, una vez la merma ha alcanzado su objetivo que según el dictamen consiste en:
“Es mermado lo Inferior y aumentado lo Superior: la dirección del camino se orienta hacia arriba...mermar lo firme e incrementar lo blando tiene su tiempo” (pag. 680)
La aparentemente horrible depresión saturnina tiene mucho de merma, y por lo expuesto podemos entrever que dicha experiencia nos acerca a un momento muy importante, planteado así por Anthony:
“éste es el punto en que nos damos cuenta de nuestra pobreza, de nuestra posición indefensa. Reconocer nuestra falta de poder significa que percibimos laimpotencia de nuestro ego. Este reconocimiento deplaza a nuestro ego del mando de nuestra conciencia...” (pag. 211)
Sinastría -
A continuación, expongo dos fragmentos de una consulta. El primero es de una sinastría. Me concentro en uno de los aspectos trrabajados, según mi opinión, uno de los más reveladores del potencia de la relación que recientemente se había formado.
El segundo aborda la relacion entre un sueño y el simbolismo saturnino. Y en tercer lugar expondre una experiencia saturnina que ayudo a que mi vida diera un giro radical.
Saturno en Piscis en la IV y la conjunción con el Sol en una Sinastría-
Nibelunga ( Jun/30/1969; 5.00 PM, PDT +7.00, 54N20, 128W35) es una mujer de 31 años, bien parecida y profesional exitosa, dueña de una empresa del sector turístico dedicada al transporte y servicios turísticos. De origen canadiense y afincada en Mexico vive hace ya diez años totalmente dedicada al desarrollo de su empresa. Ha tenido varias relaciones de pareja pero con ninguna llegó a un compromiso serio.
Mi primer contacto con ella fue a través de una lectura de Tarot justo en el momento que se estaba separando de su pareja. Luego vino a hacerse el Tema Natal y algunas sesiones tarotísticas más. En la presente ocasión el motivo de la consulta era una sinastría, pues hacía poco había conocido a José (Feb/24/1971; 3.10 AM +6.00; 16N51, 99W55).
Le había comentado en la previa sesión de lectura del Tema Natal su Saturno en la casa IV, que con esta posición era muy probable que en su infancia hubiera padecido de experiencias muy dolorososa de miedo a ser abandonada.
-“Sí -replicó- mi madre siempre me amenazaba con dejarme sola encerrada en un cuarto, o se iba y me dejaba encerrada en el coche”.
-“Además –le añado- es muy posible que a raíz de estas experiencias quisieras construirte a tí misma desde una base de independencia y de no necesitar a nadie, en la vida adulta la cuestión de formar una familia puede haber sido dolorosa o simplemente un tema tabú, una cuestión evitada...”
-“Sí, nunca he querido tener familia, me horroriza, hasta ahora que con José, mi nueva relación, se me plantea, o él me plantea seriamente que formemos una familia...”
-“En cuanto tengas –continúo- que enfrentar la tarea de formar una familia es cuando la vida te llevará a que reexperimentes aquellos viejos miedos y será cuando tengas que confrontarlos, es decir que has de entender que el reto será pasar por los miedos, no evitarlos, como has hecho hasta ahora, sólo conectando con ellos, viviéndolos y atravesándolos, podrás no solo liberarte de los demonios familiares, sino también y presta atención porque lo que te voy a decir ahora es el núcleo de la historia, una vez superados estos miedos descubrirás que estás en la senda de acercarte y cumplir con tu vocación”
-“¿Qué quieres decir con vocación?” – me pregunta
-“No me refiero a –le aclaro- vocación religiosa, más bien a un tipo de tarea, una misión que tú y solo tú puedes descubrir, llevar a cabo y que implica una especie de contribución para con la vida. De algún modo tu contribución pasa por que harás tú de especial con tu familia y/o que harás tú con lo que descubrasde tu pasado familiar, cómo emplearás estos descubrimientos”.
Ahora, en la sesión actual y como motivo de consulta de sinastría me dice que tiene dudas acerca de cómo irá esta relación y me cuenta:
"José es una persona muy reservada, apenas habla nunca de nada y mucho menos de sus sentimientos. Esto es lo que me hace dudar de formar una relación estable con él. Muchas veces llega a casa y ni me saluda y si me dirije la palabra es para hacerme algún reproche, entonces yo me enfado y empieza las peleas...”
“Esta es una de las cuestiones –le digo- que va a se un buen reto para vuestra relación y convivencia. José tiene la Luna en Acuario, tú la tienes en Piscis. Esto marca dos formas muy opuestas de reaccionar frente a la inseguridad o al stress de la vida. En Acuario, José se encierra en un castillo de aislamiento y desconexión frente a sus sentimientos (Acuario), cuando la vida le aprieta tú en cambio te vas al extremo puesto , con la Luna en agua, frente al miedo, la inseguridad o el stress sientes la necesidad automática de buscar a otro para que te contenga, te mime y con el cual sientes que te fusionas y así te sientes protegida.”
“Las lunas de ambos están muy presentes en los hábitos de reacción emocional y automática frente a los estímulos de la vida así que es necesario una gran dosis de alerta para evitar que dichos hábitos tan arraigados acaben con la relación- continúo- así que...”
“José –tuvo unas experiencias infantiles difíciles – me dice – tanto con su padre como con su madre”
“Claro- le señalo- de ahí su dificultad en conectar con sus sentimientos. Mira. José tiene a la Luna en Acuario y a Urano en la casa X, ambas indican la vivencia de una madre fría, quizás con una actitud muy convencional para compensar sus falta de conexión con la maternidad...”
“Sí, su madre no quiso criarlo, lo puso al cargo de una nana – me dice”,
Claro, y respecto a su padre tenemos algo parecido, fíjate que el principal indicador del padre, el Sol, es el único planeta que tiene en el elemento agua. Un planeta aislado en un elemento casi siempre es conflictivo, lo que nos habla de un padre evasivo (Piscis, cuadratura con Neptuno, Marte regente de la IV en la XII) más interesado en grandes ideas y principios (Sagitario recibe a sus regentes) y el juego social (casa III y casa XI) que en su tarea última de entregarse incondicionalmente a su hijo (Piscis).
“El otro día, era mi cumpleaños y cuando regresó de casa no solo no me felicitó sino que además se encerró en su mutismo de siempre, estaba a punto yo de reaccionar como siempre cuando me vino a la mente lo que me dijiste en la última lectura de Tarot: “Has de romper un patrón repetitivo de reacción frente a un conflicto base que vas repitiendo con todas tus parejas”. Y al acordarme algo me hizo que me relajara y ensayando una nueva actitud me mostré contenta, sin comentarios sarcásticos ni reproches, le invité a ir a cenar, cosa a la que se negó con un simple gruñido, una vez más sentí que podía romper con mi respuesta típica y simplemente le dejé en paz, asi mismo sucedió a lo largo del próximo día. Con sorpresa empecé a ver como después de un día y medio ensayando esta nueva actitud poco a poco él empezó a acercarse, a hablarme como nunca lo había hecho, tambíen se puso más cariñoso!!!”
“Muy bien –repondí yo- has conseguido sintonizar con el requerimiento básico de tu Saturno (paciencia, disciplina y estrategia) en Piscis (entrega callada y aceptación incondicional que se dán cuando desoyes las protestas y quejas de tu ego) en la IV (construir un entorno emocional –hogar- en el que sus habitantes puedan experimentar un abandonarse, un soltar las defensas y las posturas cerradas propias de cuando uno se siente en el peligro de la intemperie!”
“Esto me dio una esperanza que hacía tiempo que no sentía- me dice- pues siempre caía en una sensación dolorosa de abandono...”
“Con ello- concluyo- estás sentando las bases de lo que algún día podrán ser actitudes y actos que necesitarás en el cumplimiento y culminación de tu contribucíon al mundo que como ser único puedes y debes realizar, siendo éste el sentido más esencial de la vocación...”
Un Retorno de Saturno-
Clara me llama al cabo de un tiempo de haberle leído el Tarot. En aquel entonces la lectura de cartas le había hecho encarar una incipiente crisis de pareja. Aún y así quedó embarazada teniendo un hijito el pasado septiembre. El motivo de la consulta es un sueño que ha tenido que le impresionó mucho, tanto que la llevo a marcar mi número de teléfono.
Antes de la consulta y como es habitual, siempre me gusta echar una ojeada a lo que está pasando en el cielo astrológico de la persona que voy a ver. Veo en su carta que está en medio del retorno de Saturno, es decir había tenido ya dos conjunciones de saturno sobre saturno y ahora estaba a punto de tener la tercera.
“Apuesto a que el sueño girará sobre el tema vocacional”, me digo a mi mismo...
Cuéntame tu sueño le pido una vez acomodados uno frente al otro:
“Sueño que voy cargando a mi hija en un lugar desconocido y se abre una puerta, en ella aparece una silueta de mujer que luego resulta ser mi abuela Ana, muerta hace ya dos años. Siento un escalofrío, la piel de gallina y una extraña sensación de paz, de repente mi abuela desaparece.
Estoy andando por un camino, me dirijo a una casa que no conozco, entro y veo una luz tenue y una chimenea y sentado cerca de ella está Andrés, un novio que tuve hace años. Nos abrazamos y besamos, siento un gran bienestar y felicidad...al momento me veo flotando y volando en medio de un atardecer de luces anaranjadas muy bonito...
Estoy de nuevo en la casa en un salón con escaleras, empiezo a bajar po ellas, veo gente formada en los escalones leego a otro salón lleno de máscaras raras, hay de estilo chino, de vudú, etc. Siento que no debería estar ahí, algo se ve mal y sigo bajando veo gente muerta y llego al ultimo piso, empiezo a darme cuenta de que estoy en el infierno, delante de mí hay una especie de casino, discoteca, gente jugando a cartas, pienso “no me porté tan mal como para estar aquí”, de repente empiezo a pedir trabajo y veo que nadie me lo puede dar...
Le digo, “Mira, lástima que no te lo dijera antes puesto que ahora una vez me has explicado el sueño no tiene mérito pero antes de que llegaras ya casi sabía que el sueño que ibas a contar trataba del tema del trabajo, pero no se trata de un trabajo en el sentido normal del término, pues fíjate que cuando pides el trabajo no estás en el lugar que uno esperaría...hay un significado en el término que tiene más que ver con la vivencia de la vocación, o hallar el trabajo que amas y en todo caso cumplir con la tarea vocacional que nos es impuesta...”
Empiezo a introducirle el tema explicándole la mecánica de los tránsitos y porque algunas veces tenemos tres tránsitos seguidos de los mismos planetas a cuento del movimiento retrógrado.
Que te pasaba alredor del 15 de junio pasado? “Me sentía deprimida y mal, además de tener una crisis con mi pareja muy fierte” me dice, y luedo a finales de diciembre cómo estabas? Luego de pensar un poco me dice “otra vez me senti muy mal, las fiestas de navidad y año nuevo las pasé sintiéndome sola y triste” añade reflejando en el tono de su voz las propias emociones que intenta describir...
Tienes Saturno en la VIII, el planeta tiene una relación muy íntima con el proceso que todos en la vida estrenamos de hallar la ruta de acceso al cumplimiento de nuestra vocación. Y te aseguro queno es fácil. De ahí la mala fama del planeta puesto que no cumplir con sus requerimientos siempre nos reporta sufrimiento en forma de depresiones, bloqueos y en el mejor de los casos esta melancolía crónica que acompaña a cualquier vida que más allá de los honores dineros, famas y aplausos que coseche, no refleje la realización de la tarea vocacional.
Mira como, de un modo muy significativo, el sueño te muestra que descubres tu necesidad de pedir un trabajo, es decir, de abrirte al descubrimiento de tu vocación, justamente cuando llegas al infierno, al piso más bajo. Y digo significativo porque la casa VIII en Astrología, donde tu tienes tu saturno, está asociada con la experiencia arquetípica del descensus at inferos. Ya te advierto, de entrada, que el infierno al que se refiere la astrología no es necesariamente el infierno de los cristianos aunque algunos puntos en común por supuesto que tienen. Es el infierno que conocen muchos seres humanos, quizás todos, en algún momento de su vida, y que se refiere mucho más con el tema de que cualquier aventura espiritual, de evolución y/o ascenso (la escalera de tu sueño) implica como unto de partida un descenso, como el mismo Jesucristo amén de Dante y muchos otros saben. Y este descenso se traduce en la emergencia de una crisis en tu vida que si sabes como manejar creativamente podrá ser el portal por el que tu necesidad de cumplimiento vocacional aflore a tu conciencia.
El sueño de Rubén-
Rubén es mi hijo por aquel entonces tenia 7 años y yo estaba en un momento crucial de mi vida. Crucial porque estaba sumergido en un profundo dilema existencial, por un lado, ardia en deseos de emigrar de mi patria chica, de irme a América llevando conmigo a mi esposa e hijos, por otro se acumulaban todas las ideas, sentimientos, preocupaciones que expresaban de mil formas distintas un temor, un hondo miedo a dar el paso. Razones que abonaban el miedo las había y de peso: mi edad, el hecho de tener mi vida ya muy montada y en muchos sentidos funcionando bien, tenia una profesión que me apasionaba, una reputación lograda con los años de dedicación, etc. etc. Por otro lado, mi porvenir en América era del todo incierto y teniendo a mi cargo una familia, dicha incertidumbre alcanzaba una estatura descomunal.
Un día al levantarse mi hijo me cuenta el sueño que acababa de tener:
“Estaba en un campo donde había un grupo de viejos y separado de ellos habia otro viejo pero éste era especial, no sé por que, y mirándome me dijo, fíjate en el grupo de viejos que están allá y mira lo que hay detras de ellos” y yo miré y ví un excusado en el medio del campo y del excusado salía un líquido muy negro y que olía feo, entonces el viejo me dijo: “ves este líquido, los viejos no lo pueden mirar, no pueden volverse atrás porque si lo vieran se pondrían enfermos...”
Hay sueños y éste no era el primero que aunque el soñante era mi hijo el mensaje iba dirijido hacia mí, así son de misteriosas las señales que se nos envían y los caminos por los que nos llegan, las puertas hacia la comprensión. Entendí, tras un sacudida emocional, el sueño al instante, en su trama, habia dos clases de viejos o dos modos de llegar a la vejez. El viejo que estaba solo y hablaba con mi hijo simbolizaba al Anciano Sabio (Saturno, el Hermitaño), esa sabiduría producto de la experiencia vivida y asimilada que dan los años y, por otro, estaba el grupo de viejos simbolizando el estado cuasi normal en el que se llega a la vejez, un estado que el sueño mostraba en el excusado que rebosa liquido negro y maloliente como símbolo de la amargura que brota cuando las personas que llegan a la edad madura a esa edad en que ya pasó la vida y uno comprende, demasiado tarde, que la vida se echó a perder, que se escurrió de las manos mientras uno perseguia quimeras,objetivos inútiles, futiles. La amargura de una vida echada a perder que creo yo que es la base, la raíz oculta de la gran mayoria de las denominadas enfermedades degenerativas de la tercera edad.
Por supuesto que el sueño ayudo a que tomara una decisión, una decisión presidida por el sentimiento de que no podemos desperdiciar una vida y el mejor modo de no desperdiciarla es vivirla intensamente, y el mejor modo de vivirla intensamente es seguir al deseo, no sucumbir a los miedos.
Por cierto este sueño y esta circusntancia se dieron en un tránsito de Saturno a mi Luna , en el año 1996 (la suma de sus digitos da 7) y cuando mi hijo Rubén tenia 7 años.
-
[1] Anthony, CArol K., Guia del IChing, Ed. Los Libros de la Liebre de Marzo, Barcelona, Mayo, 1997. pag. 211
[2] Whilhelm, Richard, I Ching, , Edhasa, Barcelona, octubre 1979, 3a. ed.
